Jheronimus van Aken – El juicio final
Jheronimus
van Aken, el Bosco, formó parte de una familia de pintores que trabajaron
durante seis generaciones, existen muchas lagunas sobre su biografía como por
ejemplo; no se sabe donde vivían sus padres con exactitud cuando él nació ni el
año aun que se sitúa hacia 1450 pero no es posible situarlo con seguridad en esa
fecha.
Más conocido
como el Bosco, Jhenronimus es uno de los más singulares pintores de la historia
del arte. Nació en lo que hoy en día son los Países Bajos y fue creador de
numerosas obras caracterizadas por la inventiva de sus figuraciones y lo
peculiar de sus asuntos tratados y de su técnica.
Tríptico
“El juicio final”
El tríptico El juicio final brujas creado entre el año de 1505 – 1515, este tríptico pose cinco
imágenes en total que narran la historia de la humanidad desde su nacimiento
hasta su perdición o salvación; comenzando por el paraíso del lado izquierdo,
un paraíso plasmado de manera cálida, pasiva pura e incontaminada mientras que
en la imagen central y derecha se observa un juicio final hundido en el
infierno un infierno que se extiende en todo tipo de torturas y tormentos
imaginables e inimaginables ya que es sorprendente que toda esta visión del
infierno y sus castigos para los pecadores haya salido de la mente de un
persona, mejor dicho de El Bosco. A su vez al cerrarse al tríptico podemos
observar el decorado detrás, las imágenes de Santiago de Compostela
representado a la izquierda como un peregrino o caminante en un mundo lleno de
maldad, mientras que del lado derecho se encuentra la imagen de San Bavon
representado como un joven caballero y en su mano izquierda tiene un halcón.
Cuando se
abre el tríptico se ve, de izquierda a derecha: el pecado original, el Juicio
Final y el Infierno. Las escenas interiores están realizadas al óleo sobre
tabla. Los paneles izquierdo y derecho miden 167,7 x 60 cm mientras que el
panel central mide 164 x 127 cm.
Durante un siglo se le ha
atribuido es t abra al entorno de El Bosco y no a él en específico, ya que se
ha creído que fue creada por algunos de sus estudiantes. Según un grupo de
expertos fu él y no sus alumnos quien plasmo con ese característico detallismo
la imagen del infierno en la tierra por causa de la estupidez humana, así lo afirman los responsables del Proyecto
internacional de investigación que analiza el conjunto de su obra.
“Sabíamos que
la tabla tenía el equilibrio necesario entre dibujo inicial y pintura y ahora
lo hemos comprobado. La ejecución es rápida, pero perfecta, con pinceladas
frescas una sobre otras. Propio de un maestro”, ha dicho Matthijs Ilsink,
coordinador del Proyecto de Investigación y Conservación de El Bosco. El
tríptico es menos conocido que otros del mismo título pero se logra apreciar la
mano y técnica del mismísimo Bosco.
“Era un
hombre siempre en busca de la composición adecuada del cuadro, pero no tenía
dudas, y aquí sólo hubo una mano: la suya”, ha declarado Matthijs Ilsink al
rotativo De Volkskrant.
El Bosco
muestra en esta obra como en ninguna su crítica hacia la estupidez humana que
hace de este mundo un infierno incluso antes de la llegada del Juicio Final.
- -- Pijoán,
J., "Jerónimo Bosch", en Summa Artis, Antología, Volumen V, El Arte
del Renacimiento en el Norte y el Centro de Europa, Espasa; ISBN 84-670-1356-7.
Recuperado de: https://izi.travel/it/b83a-el-bosco-el-juicio-final-1486-o-despues-groeninge-museum-brujas-auto-audio/es
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